Casi coinciden informe de Lalo García de la CNPR con el inició de zafra del San Cristóbal.

Dámaso León Ruiz
Carlos A. Carrillo, Ver., Faltando por pagar 78.74 pesos por tonelada de caña entregada al ingenio San Cristóbal, por ajuste al alza del precio del azúcar, al cierre del ciclo de zafra 2021-2022, como remanente para quienes abastecen a dicha factoría, el dirigente de la Asociación Local de Cañeros de la CNPR, Eduardo García Cruz, tiene buenos números, con un precio final de la gramínea de 940.4 pesos por tonelada.
Y logró que la necesidad de calibrar las básculas que pesan caña, jugo mezclado, agua de imvivición, para pesar la cera que se genera en el bagazo, o desecho de la caña, además de las básculas analíticas, fuera ya parte del proceso previo a cada zafra, y lo hizo compañía especializada, todo lo cual permite definir con precisión la sacarosa que trae la caña del campo, con certidumbre de probidad.
Con ello hay seguridad de que se plasmen, en la medición del rendimiento KARBE (Kilo de Azúcar Recuperable Base Estándar), los kilos de azúcar por tonelada de caña procesada, en promedio, que se deben de pagar a los cañeros, en proporción del 57 por ciento, por cuanto al precio final del endulzante, que alcanzó cifra de 15 mil 170.14 pesos la tonelada.
Así, ya está prácticamente organizada la siguiente zafra, la 2022-2023, del ingenio San Cristóbal, con el objetivo de iniciarla a partir del 23 del presente, si el tiempo no bloquea el inicio, a la vez que el dirigente Eduardo García Cruz prepara su informe de la zafra ya concluida, para exponerlo a los cuatro mil 750 agremiados de la CNPR, que encabeza, el 18 de noviembre, en el salón social municipal de Carlos A. Carrillo, conocido como Salón Rojo.