Esta es la historia de Alicia, una veracruzana en el extranjero

Vivir en el extranjero no siempre es significado de tener mejores oportunidades profesionales y de desarrollo que en México. Implica esfuerzo, dedicación y perseverancia.

Tal ha sido el caso de Alicia Araceli Trejo, quien desde hace más de tres años radica en Italia, lugar del que destaca la cultura y las artes, pero en donde no ha podido desempeñarse profesionalmente.

Originaria del puerto de Veracruz, por mucho tiempo vivió en Catemaco en donde conoció a su actual esposo, un italiano que adoptó México como su segunda patria.

Sin embargo el destino los llevó a tener que mudarse a Florencia, Italia. Allá no ha podido encontrar un empleo formal, pero se está dedicando de lleno al cuidado de su hija, una adolescente que se ha acoplado muy bien a ese país.

“Para mí estos tres años y medio han sido muy fuertes por el problema del choque cultural, que cuando tú emigras a un país, existe la dificultad del idioma, es uno de tanto; entonces estos tres años han sido como si fueran 10 años”.

Afirma que cuando una persona emigra generalmente llega a una nueva tierra llena de proyectos, profesionales, económicos emocionales, y esperanzas de iniciar una nueva vida.

“Pero es muy difícil llegar a consolidar estos proyectos porque te topas con una Italia hostil, para uno; y es un país en donde las leyes se ejercen sin hacer excepciones o distinciones, eso es bueno, pero a nosotros como emigrantes nos impiden realizar nuestros proyectos, los trámites te acaban”.

A lo anterior se suma que los estudios universitarios mexicanos no son válidos, y revalidarlos significa un proceso de varios años.

Su idea era vender comida mexicana o establecer un negocio de otro giro, algo que no se ha podido hacer. Incluso su esposo que es originario de esa región del mundo tampoco ha concretado los planes que tenía.

“Yo vivo casi en el centro de Florencia, vivo con mi esposo y mi hija que cumple 14 años en abril, y quien estudia la media, que viene siendo la secundaria”.

Pese a las adversidades, Alicia destaca que una de las mayores oportunidades que brinda Italia es el arte, una de las disciplinas más valoradas, hacia donde se está enfocando su hija.

Económicamente ha logrado vivir como un italiano promedio, con la esperanza de poder encontrar un trabajo para generar ingresos.

Con todo ese contexto espera poder regresar a México, aunque está consciente de que el cambio podría ser algo difícil.

A sus 50 años de edad, la licenciada en Ciencias de la Comunicación subraya la dificultad que significa un cambio en esa etapa de la vida.

“En México tenemos muchas oportunidades, que a lo mejor no nos damos cuenta porque pese a las problemáticas somos ricos en todo y México es el país de las oportunidades para mí, es más fácil poner un negocio que aquí, o salir adelante, entonces debemos valorar un poco más y unirnos más como pueblo mexicano”.

Y aunque su historia puede ser diferente, Alicia es una veracruzana en el extranjero…

 

Fuente: XEU noticias