Impuesto a las herencias es un doble gravamen, espanta inversiones y atenta contra el patrimonio

Una iniciativa que grava las herencias que exceden un millón quinientas mil unidades de inversión (UDI), es decir, más de 10.1 millones de pesos, es un doble gravamen, ahuyenta las inversiones y atenta contra el patrimonio de las familias.

El contador Ramón Ortega señaló que aunque el gobierno busca de alguna manera obtener mayores ingresos argumentando “combatir la desigualdad social”, implementar una medida de ese tipo “espanta” a los inversionistas.

A lo anterior se suma que “se tendría que pagar nuevamente por algo que la persona durante su vida adquirió, pagó impuestos y sería un doble gravamen”.

Subrayó que a lo largo de su vida un ciudadano paga impuestos al adquirir bienes, por lo que pagar un nuevo impuesto al heredar es duplicar la tributación.

“Si bien es cierto que hay una transmisión de propiedad, esto es una situación ideológica de fiscalización de los países, porque ya la persona al haber adquirido un bien pagó impuestos, trabajó sobre el salario, le retuvieron impuestos, pagó predial y ahora resulta que transmitir la propiedad habría que pagar otra vez impuestos”.

Incluso, agregó, la tendencia internacional es ir eliminando ese impuesto porque en busca de querer recaudar más se afecta la economía.

Los inversionistas están regresando a los países que lo han derogado porque sienten mayor seguridad y a su vez ha apoyado tener más fuentes laborales y generación de riqueza.